martes, 24 de febrero de 2009

DUPESSO Y TN: MENTIROSOS E INFAMES

PERIODISTA NORBERTO DUPESSO DE TN... MENTIROSOS E INFAMES PERIODISTAS DE “PERFIL” PUTOS Y GORDOS.
Denuncian agresión del cura “nazi” cuando se iba del país, según PERFIL, “negó el holocausto”… MENTIRA!!!!
Norberto Dupesso, periodista del cable Todo Noticias (TN), denunció ante la cámaras del medio para el cual trabaja que dos aparentes guardaespaldas de Williamson (quien fue expulsado del país luego de que se conociera una polémica entrevista para la televisión sueca) lo agredieron cuando se acercó al cura para realizarle una preguntas.
Ahora, el denominado cura nazi dejó la Argentina con una denuncia.
Así denostó el periodico pro-sionista de PERFIL Jorge Fontevecchia.

EN LA PARTIDA DE MONSEÑOR WILLIAMSON:
En este blog hemos seguimos las noticias relacionadas con el “caso Williamson” hasta su despedida de la Argentina, en el día de hoy. Y lo hicimos no porque no pudiéramos tener diferencias con él, sino porque vimos, a nuestro entender, la mano de la persecución anticatólica detrás. En efecto, tras soportar la feroz acechanza de la poderosa judería internacional, de haber sido intencionadamente malinterpretado y condenado por un millar de voces, de padecer la mentira bestial y atroz que se erguía en discurso único día tras día contra él, Monseñor Richard Williamson abandonó la Argentina.
El “gobierno” lo echó. Y él pensaba irse desapercibido, para no agitar y –tal vez pensara- no perjudicar más a los suyos –de quienes creemos tampoco tuvo el respaldo que hubiésemos deseado-. ¿Tranquilidad al fin? No, allí, en el aeropuerto donde podría haber expresado su adiós a sus allegados y despedirse con serenidad, lo estaban esperando los “medios” televisivos, que curiosamente sabían de su partida desde temprano –como ha referido el mismo cronista del grupo Clarín-. Y lo corrieron y lo intimidaron. Enorme templanza la de Mons. Williamson, tras soportar semanas de asedio e injustísimos ataques.
En la reyerta iniciada por los medios, Mons. Williamson levantó su puño. Sólo eso. Y en silencio –con la ayuda de algunas personas que no querían que lo molesten más y que pudiera tomar tranquilo su vuelo-, en silencio, dejó el país. Una enorme injusticia se había consumado. Y la noticia de los “medios” es: “¡El obispo levantó el puño!”, con simulado “asustadizo” énfasis y cobarde fariseísmo –justamente-: ponzoñosa hipocresía.
Hubiese merecido ser resguardado, contra el atosigamiento sufrido, por multitudes de católicos, y despedido con honras, como a un sucesor de los Apóstoles que es, apoyándolo vivamente en este martirio incruento que sufre. Porque es un católico que padece persecución, y porque se trata de una campaña anticatólica –contra toda la Iglesia- que particularmente sufre en su persona. No fue así lamentablemente. Se fue casi solo y en silencio, tratado y echado como un criminal por quienes realmente lo son, y con la casi unánime indiferencia, cuando no menosprecio, de los católicos, incluidos sus “hermanos en el episcopado”: grey y episcopado insanamente amansados como nunca.
Fue temperante ante la persecución, nunca había negado los males del régimen nazi ni fue nazi. Realizó, sí, afirmaciones, en un tema opinable para un católico, que van contra la versión oficial de los hechos, lo que en muchos países democráticos se pena con cárcel. Ese fue el centro de la cuestión, maliciosamente desvirtuada como campaña anticatólica, y que ante tanto clamor impío pareciera extemporáneo recordar. Pero para quien busca la verdad, las pruebas le serán evidentes. Más allá del odio visceral que han mostrado los judíos, y muchos otros engañados por estos, como pasó una vez ante Poncio Pilatos. ¡Sangre! es su grito. "Williamson es el leproso de Europa" dice Julio Algañaraz, corresponsal de Clarín en el Vaticano. Y es cierto en alguna medida. Injusto y cierto. Y que es por culpa de embaucadores como el mencionado Algañaraz, también es verdad.
Ya pronto estuvieron disponibles los “titulares” de los Mass media contra quien “negó el holocausto, el obispo nazi”: “Dejó el país el obispo que niega el Holocausto” (Clarín), “El obispo que negó el Holocausto dejó el país” (La Nación), “Denuncian agresión del cura nazi cuando se iba del país” (Perfil), “Fiel a su estilo, Williamson se fue del país” (Página 12), “El obispo que negó el Holocausto dejó hoy el país” (Infobae).
El reportero que lo corría dijo: “el es libre de decir lo que quiera, y de irse cuando quiera” (¡se le escapó!) pero –eso sí- se lamentó de que Mons. Williamson no accedió a concederle un reportaje, de un modo tal que parecía creerse una obligación de Mons. Williamson el “dar una nota”. En sus mentes televisadas tal vez lo sea. Un detalle imperdible: el periodista en el estudio, viendo el video y haciendo comentarios sobre el Concilio Vaticano II, con el mismo matiz –no sólo fonético- que pasa los datos del servicio meteorológico. La periodista que estaba a su lado luego comentó que Mons. Williamson tiene una forma muy particular de ver las cosas. Claro que sí. Enhorabuena. Porque esa “muy particularidad” es, para un mundo pervertido y pervertidor, la doctrina y la vida de un católico, apostólico y romano.
Constantino.
Fuente: http://www.santaiglesiamilitante.blogspot.com/

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